Último día de apoyo escolar

Ayer miércoles las mesas de nuestra asociación no se llenaron de libros abiertos, mochilas pesadas ni estuches de colores. Bueno, al menos no durante toda la tarde. Ayer tocó echar el cierre a un curso intenso, retador y, sobre todo, profundamente gratificante. Vivimos la última tarde de Apoyo Escolar, y quisimos despedirla como se merece: celebrando el esfuerzo compartido.

A lo largo de estos meses, el aula de Lagundu ha sido un punto de encuentro vital en Burlada. Tarde tras tarde, niños y niñas de diferentes edades han acudido aquí buscando un empujón con los deberes, preparar un examen difícil o mejorar la lectura. Pero quienes formamos parte de este proyecto sabemos que lo que ocurre aquí dentro va mucho más allá de lo puramente académico.

Un espacio para crecer juntos

El apoyo escolar en Lagundu es, ante todo, un espacio de confianza. Es el lugar donde un «no me sale» se transforma en un «¡ya lo entiendo!» gracias a la paciencia y el cariño mutuo. Aquí se han tejido amistades, se ha aprendido el valor del compañerismo y se ha reforzado la autoestima de muchos txikis que solo necesitaban saber que alguien creía en ellos.

Por eso, ayer decidimos que los cuadernos se cerraban un poco antes. Cambiamos las matemáticas por los juegos de mesa, las dudas por las risas que sirvieron para celebrar el camino recorrido. Ver sus caras de alegría y su evolución desde el primer día de curso es, sin duda, nuestro mejor premio.

El motor de Lagundu: Nuestro voluntariado

Nada de esto sería posible sin el pilar fundamental de nuestra asociación: las personas voluntarias.

Queremos aprovechar estas líneas para dar las gracias públicamente a ese equipazo humano que, semana tras semana, decide regalar su tiempo, su energía y su conocimiento de forma totalmente altruista. Su constancia, su paciencia infinita y su compromiso con la juventud de Burlada son el verdadero motor que hace que Lagundu siga adelante. Sois el claro ejemplo de cómo la acción local puede transformar un entorno.

Mirando al futuro

Cerramos las mochilas por este curso, pero no nos despedimos del todo. Los niños de Lagundu se van a disfrutar de un más que merecido descanso, pero en Lagundu ya estamos pensando en el próximo septiembre. Volveremos con las pilas cargadas, nuevas ideas y el mismo compromiso de siempre con nuestras familias.

A los niños y niñas: ¡disfrutad muchísimo del verano, jugad y descansad! Al equipo de voluntarios: gracias por todo lo que hacéis!.

¡Nos vemos el curso que viene, Burlada!

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