



El pasado viernes, en Lagundu Arakil, dedicamos la tarde a una actividad creativa y muy especial: la elaboración de flores de papel.
A lo largo de la sesión, los niños pudieron trabajar con distintos materiales, recortar, doblar y dar forma a sus propias creaciones. Más allá del resultado final, la actividad les permitió desarrollar habilidades como la paciencia, la atención al detalle y la coordinación.
Además, este tipo de manualidades fomentan la creatividad y ofrecen un espacio donde cada niño puede expresarse libremente, creando algo propio y único.
Como siempre, la tarde terminó entre risas y buen ambiente, compartiendo el orgullo de ver todas las flores terminadas.
En Lagundu seguimos apostando por actividades sencillas pero significativas, donde aprender y disfrutar van siempre de la mano.